Se desconoce la razón, pero el caso es que cuando alguien abandona la ortodoxia tradicional para aventurarse en una nueva metodología, no sólo encuentra una oposición social, sino que dentro del grupo donde suele moverse aparece un oponente, enemigo acérrimo que el día anterior no lo era. Insisto en que esto me tiene perplejo; uno puede trabajar en cualquier empresa, el enemigo surgido de la nada, quizá anteriormente compañero de bromas y de noches de juerga, tramará una conspiración contra los nuevos métodos y la persona que ose promoverlos.
Celedonio Corrales, el soltero comercial de cincuenta y seis años que había pertenecido al primer grupo, el de los seis candidatos a una salud óptima a través de la alimentación, no sólo había conseguido disuadir a los otros con su labia eficaz de seguir adelante, sino que, enterado de la creación de este segundo proyecto, ha iniciado una labor callada de acoso y derribo. Me consta, por fuentes fiables que me mantienen informado, que ha intentado dinamitar la idea a través del rumor y el comentario vil, el cual, como una onda, se iba expandiendo por todas las habitaciones y locales del recinto. Su rumorología consistía en hacer propalar la opinión de que se daba un «trato de favor» con las cuatro pacientes implicadas y que el doctor responsable (yo mismo) practicaba el «favoritismo» más descarado dentro del establecimiento, a ojos de todo el mundo. La piedra parte de no se sabe qué mano, alguien recibe el golpe y esto crea un mal ambiente que empeora conforme pasan las semanas. Así fue como ocurrió en este caso, el rumor encendió tanto los ánimos y atizó el fuego de la caldera, que el agua rompió a hervir y se agostaron todos los signos de cordialidad y mutua simpatía entre los huéspedes. El grupo de las cuatro valientes comenzó a sufrir los perniciosos efectos del ostracismo. También yo me convertí en diana de severas críticas. Algunos pacientes se quejaban con descaro, delante de mí, del imaginario «trato de favor» que había puesto en práctica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario