Ahorro, transformado el interrogatorio en un diálogo de sordos, al lector la transcripción completa de lo hablado durante la entrevista del catorce de octubre. Baste con precisar que el número de acusaciones ascendía a cinco. A las dos primeras, ya explicitadas, sumaron: tercera, la supresión de los desayunos, con el riesgo de anemia que esto supone; cuarta, la flagrante ausencia de macronutrientes en el régimen elaborado por mí, al haber eliminado carnes y lácteos, e incluso los huevos, fuentes «imprescindibles» de proteínas y de lípidos; y quinta, la falta de auxilio a dos personas que padecían un cuadro severo de diarreas, con peligro de deshidratación. En lugar de recetar un paliativo, les había aconsejado que «llevaran su mal con paciencia, pues todo proceso de desintoxicación implica diarreas, migrañas, flojedad y pérdida ostensible de peso».
Por toda respuesta, señalé que el sistema elaborado por el profesor Arnold Ehret considera los alimentos, no por lo que aportan (macro o micronutrientes), sino por su capacidad barredora, eliminadora, y creadora, o no, de mucus. Afirma que en las frutas y en los vegetales crudos y comestibles se hallan cuantos nutrientes requieran las funciones del cuerpo humano. Sobre las diarreas, es opinión generalizada que deberían facilitarse los procesos naturales de evacuación, no obstruirlos, o incluso erradicarlos mediante el suministro de cualquier droga disponible en las farmacias.
Oír esto último fue para ellos el colmo. A partir de ese momento, procuraron abreviar la entrevista; si bien, nunca dejaron de mostrarse cordiales y sumamente amables conmigo. Poco después de las dieciocho horas abandonamos los locales del Colegio de Médicos. Yo regresé a mi casa a pie, con la certeza de que había tirado por la borda mis esperanzas de continuar por el sendero habitual. Un sendero tan largo que casi abarcaba la mitad de mi vida, desde que finalicé la carrera de medicina para instalarme en la mayor de las Islas Baleares, recién contraído el matrimonio con una muchachita de la comarca.
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